
El sector minero argentino dejó atrás la etapa de las expectativas y empezó a mostrar resultados concretos, apalancado por el desarrollo del litio y la puesta en marcha inminente de grandes proyectos de cobre. Así lo planteó el presidente de la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM), Roberto Cacciola, en una entrevista con José Del Rio durante un evento de minería organizado por La Nación, donde delineó un escenario de expansión sostenida en inversión, exportaciones y empleo para los próximos años.
Según Cacciola, existen actualmente unos USD 40.000 millones en proyectos mineros presentados bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), de los cuales más de la mitad ya cuenta con aprobación formal. La composición por mineral está liderada por el cobre, con cerca de USD 26.000 millones, seguido por el litio con USD 11.000 millones, y el resto correspondiente a proyectos de plata.
Un dato que Cacciola destacó como diferencial de la Argentina en el escenario minero global: el país cuenta con seis proyectos de cobre de clase mundial en condiciones de avanzar hacia la construcción, una disponibilidad simultánea de proyectos de esa escala que calificó como poco frecuente a nivel internacional.
En materia de exportaciones, Cacciola repasó la trayectoria reciente del sector: de aproximadamente USD 4.000 millones en 2024, estimó que podrían ubicarse entre USD 9.500 y USD 10.000 millones en 2026, impulsadas principalmente por el crecimiento sostenido de la producción de litio. A más largo plazo, proyectó que la incorporación de nuevos proyectos de cobre, sumada al desarrollo continuado de litio, oro y plata, permitiría superar los USD 30.000 millones anuales en exportaciones hacia la próxima década.
El eje que más desarrolló Cacciola en la entrevista fue el impacto sobre el empleo. Hoy la actividad minera sostiene unos 116.000 puestos de trabajo directos e indirectos vinculados al primer círculo de proveedores, una cifra que amplía la del empleo minero estrictamente directo, que según los últimos datos oficiales rondaba los 40.040 puestos a febrero de 2026. Según su proyección, ese número podría llegar a cerca de 300.000 empleos en los próximos años, a medida que los nuevos proyectos avancen de la etapa de construcción a la de operación.
Pero el número que utilizó como horizonte aspiracional fue mayor: con una adecuada articulación entre la minería y la industria nacional, consideró que el país podría sostener hasta un millón de puestos de trabajo, contando empleos directos e indirectos del segundo y tercer anillo de proveedores. La diferencia entre esas dos cifras (300.000 frente a un millón) es, en su planteo, precisamente el desafío central del sector: no alcanza con que crezca la minería en sí misma, sino que ese crecimiento tiene que traccionar a toda la cadena de proveedores para multiplicarse.
"La minería tiene que asociarse con la industria nacional para que su crecimiento también se traduzca en crecimiento industrial", sostuvo Cacciola, y trazó un paralelismo con lo ocurrido décadas atrás en la industria automotriz argentina, cuando numerosos proveedores locales lograron adaptarse a los estándares de las terminales internacionales e integrarse a cadenas productivas más complejas.
Para que ese salto de escala sea posible, Cacciola planteó que las empresas argentinas necesitan avanzar en estándares de calidad, seguridad, cumplimiento ambiental, certificaciones y programas de compliance que les permitan responder a las exigencias técnicas de los grandes proyectos mineros. Es, en esencia, el mismo desafío que semanas atrás había planteado ADIMRA en Exponor 2026: generar más y mejores proveedores antes de que las inversiones entren en plena ejecución, para evitar que la capacidad de respuesta de la industria nacional quede por debajo de la demanda que generarán los proyectos aprobados.
Cacciola cerró con un llamado a pensar el desarrollo del sector con una mirada de largo plazo, ligada a infraestructura, competitividad y estabilidad de las reglas de juego: "Tenemos que pensar una minería para los próximos 100 años", afirmó, subrayando que la Argentina todavía tiene un amplio potencial geológico por explorar y desarrollar, en particular en cobre, mineral que consideró clave para la transición energética, la electrificación y las nuevas tecnologías.
El planteo de CAEM traza una diferencia clara entre dos escenarios posibles para la minería argentina de la próxima década: uno donde el sector crece de forma relativamente aislada y multiplica su propio empleo directo (hasta 300.000 puestos), y otro donde ese crecimiento se derrama sobre la industria nacional y multiplica el empleo en toda la cadena de valor (hasta un millón de puestos).
La diferencia entre ambos escenarios no depende solo de cuánta inversión llegue al sector minero en sí, sino de si la industria proveedora argentina logra a tiempo la escala y los estándares necesarios para capturar esa demanda.
Fuente: Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM), "Minería: las inversiones impulsan empleo, proveedores y una proyección de crecimiento de largo plazo", 11 de agosto de 2026. Declaraciones de Roberto Cacciola, presidente de CAEM, en entrevista con José Del Rio (La Nación).